El acuario para el pez Betta

El acuario para el pez Betta

¿Estás familiarizado con las cualidades esenciales de un acuario idóneo para el pez Betta? Un tamaño apropiado y una limpieza periódica del agua resultan vitales.

¿Qué debe cumplir el acuario?

  • Tamaño: entre 10 y 20 litros es lo óptimo, aunque podemos mantenerlos en acuarios de mayor tamaño.
  • Forma: preferiblemente rectangular, siendo más largo que alto, debido a que gustan de subir a la superficie con regularidad.
  • Filtro: que no genere excesiva corriente, ya que no son buenos nadadores.
  • pH del agua: entre 6,5 y 7,5. Ideal 7.
  • Dureza (GH) del agua: entre 4 y 14. Ideal 7.
  • Temperatura: entre 22 y 28ºC. Podemos mantenerla gracias a calentadores y ventiladores.
  • Iluminación: buena y suficiente.
  • Sustrato: grava, arena o ninguno.

El tamaño y forma del acuario

El tamaño ideal debe rondar entre los 10 y los 20 litros, aunque también pueden vivir sin problemas en acuarios de mayor capacidad. En acuarios más pequeños mantener el equilibrio de las bacterias beneficiosas que viven en el acuario será tarea casi imposible, por lo que mantener una agua de calidad será muy complejo.

Se recomienda que la forma del acuario sea rectangular, ya que el Betta es un pez que suele subir con frecuencia a la superficie del agua para respirar gracias a su órgano laberinto (de la familia de los laberíntidos). Los machos también suben a la superficie para construir los nidos de burbujas, por lo que cuanto menos tengan que desplazarse para llegar a la superficie, más cómodos vivirán.

Aunque veamos en Internet o en las tiendas de animales a los Betta dentro de las conocidas como Betteras (esos mini acuarios en forma de cubo que apenas contienen unos pocos litros de capacidad), esto no es para nada recomendable ya que no ofrece ninguna calidad de vida a nuestro Betta.

El filtro

El filtro del acuario no debería generar excesiva corriente en el agua, ya que el pez Betta no es un buen nadador (debido a sus aletas ornamentales). Además, este debería tener suficiente capacidad para poder filtrar entre 3 y 4 veces los litros que posee el acuario por hora. Los hay de varios tipos: internos, con salida interna o de cascada; o externos: de mochila o ubicados externamente (normalmente en armarios).

Mucha gente cae en el error de pensar que no necesitan de sistema de filtrado en el acuario, ya que por ejemplo en las betteras no cabe ningún filtro y hay quien los tiene con el agua totalmente estancada. Y aunque en su hábitat natural suelan habitar las aguas estancadas de los arrozales… ¡Esto es un grave error!

El filtro es vital puesto que ayuda a mantener las bacterias beneficiosas del acuario, al mismo tiempo que filtra el agua y genera movimiento en la superficie del agua para favorecer el intercambio de oxígeno con el exterior (al romperse las burbujas).

Acuario ideal para el pez Betta

El pH y el GH del acuario

Estos valores son muy importantes para mantener en óptimas condiciones a nuestro Betta. Por lo tanto, nos aseguraremos mediante mediciones semanales de que estos dos parámetros del agua se encuentren dentro de los siguientes valores:

  • pH: entre 6,5 y 7,5. Idealmente, buscaremos que esté en torno a 7.
  • GH: deberá estar entre 4 y 14. Idealmente, buscaremos estar en torno a 7.

La temperatura del agua

El agua de nuestros Bettas debe rondar entre los 22 y los 28 grados. Dependiendo de la zona en la que vivamos y de la estación del año, fácilmente nos acercaremos e incluso sobrepasaremos estos extremos, por lo que es muy importante mantenerlos bien controlados. Incluir un termómetro en el acuario será fundamental para tener siempre vigilados los valores.

En caso de que la temperatura baje demasiado, podemos hacer uso de calentadores para aumentarla. Si por el contrario llega la época calurosa y ésta aumenta, el mantener un acuario con buena circulación de agua en la superficie y destapado, o usar un ventilador (aunque esto acelerará la evaporación del agua) ayudará a rebajar unos grados la temperatura.

Es muy importante ceñirse al rango de temperatura óptimo para el Betta para evitar problemas de estrés que puedan derivan en posibles enfermedades.

Iluminación del acuario

El acuario del Betta debe contar con la suficiente iluminación como para que los peces puedan desplazarse sin problemas de visión. Por otro lado, si contamos con plantas naturales, debemos adecuar la cantidad de luz de la lámpara a las necesidades de la especie en cuestión, ya que una sobreexposición podría acabar matándolas.

El sustrato para el fondo

Para el sustrato, este pez no es exigente ni tiene unas necesidades específicas. Hay quienes no agregan sustrato al acuario, lo cuál favorece la limpieza del fondo ya que los restos biológicos quedan a simple vista.

Si decides que quieres mejorar el aspecto visual del acuario con sustrato, puedes agregarle grava o incluso arena. Para la grava, asegúrate de escoger un color que no produzca destellos con la iluminación del acuario para no cegar al Betta. Si optas por arena, cuanto más grande sea el grano más fácil será para el pez expulsarla si se la traga mientras come cualquier resto del fondo.

Betta plakat dentro del acuario, rodeado de vegetación

Refugio para el Betta y otros elementos dentro del acuario

El Betta es un pez al que le gusta mucho de explorar su entorno, por lo que el acuario en sí no debería contener demasiados elementos juntos o que puedan obstruir el libre nado del pez. Si mantenemos plantas naturales, lo agradecerán, puesto que podrán esconderse o dejarse caer a descansar sobre sus hojas cuando estén cansados.

Por otra parte, es muy recomendable ofrecerle un refugio donde pueda entrar y esconderse cuando lo desee. Hoy en día hay multitud de elementos decorativos que cumplen esta función. Simplemente deberemos asegurarnos de que, tanto las piedras como los elementos decorativos en nuestro acuario, no presenten aristas cortantes que puedan dañar a nuestro pez.

¡Antes de añadir al Betta! El proceso de ciclado del acuario

Realizar correctamente el ciclado del acuario es fundamental si queremos tener un ecosistema estable, sobre todo en los acuarios más pequeños que, por norma general, suelen ser más exigentes. El ciclado es un proceso químico y biológico, mediante el cuál ayudamos a que aparezca y se establezca la colonia de bacterias biológicas beneficiosas que ayudaran a regular los niveles de Amoniaco en el agua.

Deberemos llenar el acuario con agua de ósmosis o mineral (si lo hacemos con agua del grifo deberemos tratarla con productos anticloro) y dejar en funcionamiento el filtro. Tras una hora aproximadamente, podremos introducir las bacterias en el agua (mediante productos para el acuario), las cuáles anidarán en los materiales porosos como la cerámica del filtro (creando el filtrado biológico) y otros elementos dentro del acuario. Repetiremos el proceso de añadir bacterias al agua pasados 14 días.

Tras 25 – 35 días, si los niveles de nitratos (NO3) son inferiores a 20 mg/l, y los nitritos (NO2) marcan un valor de 0, el proceso se dará por concluido y podremos añadir los peces al acuario.

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